Proyecto
“Caracterización de la Actividad Apícola y Formulación de Estrategias en el Sudoeste de la Provincia de Buenos Aires”

Gacetilla de Prensa

Aspectos generales

El proyecto “Caracterización de la Actividad Apícola y Formulación de Estrategias en el Sudoeste de la Provincia de Buenos Aires” se inició a fines de septiembre de 2001 y se desarrolló hasta enero de 2003. Este estudio surgió como inquietud de los Municipios integrantes del Consorcio del Corredor Productivo del Sudoeste de la Provincia de Buenos Aires –actualmente disuelto– para trabajar en una problemática común, como la producción apícola. 

Las instituciones técnicas intervinientes fueron el INTA, a través de su EEA Hilario Ascasubi; el CREEBBA y la UNCPBA, a través de su Facultad de Ciencias Veterinarias. El proyecto fue presentado, a través de la Ministerio de la Producción de la Provincia de Buenos Aires, ante el Consejo Federal de Inversiones (CFI), que otorgó los fondos para poder llevarlo a cabo. 

Los objetivos fundamentales del proyecto fueron caracterizar la apicultura regional a partir de indicadores relacionados con el estadio tecnológico y organización económica de la producción, y diseñar una estrategia productiva y propuestas sectoriales para la apicultura regional. 

El trabajo se realizó en base a encuestas a productores apícolas, consultas a entidades apícolas, referentes regionales en apicultura y agentes de la cadena de comercialización apícola. Previamente se recopiló toda la información posible sobre el tema: estudios de la Fundación Export.Ar, información aduanera del Sistema informático MARIA, análisis de la SAGPyA, programas gubernamentales existentes y diversos estudios e investigaciones. La premisa fue siempre no superponer esfuerzos, sino agregar valor a lo existente. 

El trabajo se realizó en 18 Municipios ubicados al sudoeste de la Provincia de Buenos Aires. Ellos son: Adolfo Alsina, Bahía Blanca, Cnel. Dorrego, Cnel. Pringles, Cnel. Rosales, Cnel. Suárez, Daireaux, Guaminí, Gral. La Madrid, Laprida, Patagones, Pellegrini, Puan, Saavedra, Salliqueló, Villarino, Tornquist y Tres Lomas. El área que abarcan es de 98.555 km2 con una población que según los datos preliminares del Censo 2001 asciende a 601.876 habitantes.

Tareas realizadas

La encuesta se formuló para conocer detalles del manejo de las colmenas en la región, para luego determinar si fuera posible implementar prácticas de manejo que pudieran incrementar la producción anual por colonia. Al mismo tiempo se estableció el riesgo epidemiológico para cada municipio. Las variables relevadas fueron reposición, recambio de reina, invernada, alimentación, transhumancia, multiplicación y sanidad. 

También se estudió el conocimiento, la importancia asignada, el diagnóstico y el control realizado por los apicultores en relación a las principales enfermedades: varroasis, loque americana, nosemosis, loque europea y cría yesificada. 

En cuanto a la extracción de miel, se analizó la tecnología utilizada, la propiedad y la antigüedad de las salas, fundamentalmente para ver si están acordes a las reglamentaciones vigentes.

Para cuantificar el grado de adopción de la tecnología disponible, se consideraron una serie de tecnologías de práctica en la producción de miel, que involucran el trabajo en las colmenas, las condiciones de la sala de extracción y la utilización de asesoramiento para el mejor desempeño de la empresa. 

A nivel económico, se determinó el punto de equilibrio en la producción a partir de una estructura de costos tipo para cada escala de producción, y se analizó su sensibilidad a variables como el tipo de cambio, el precio internacional de la miel y el rendimiento de la explotación. 

En cuanto a la cadena comercial, se identificaron los circuitos más usados, los agentes intervinientes y los volúmenes y montos comercializados durante 2002. También se analizaron los criterios de utilización de dichos canales y sus ventajas y desventajas.

Se analizaron los programas gubernamentales relacionados con el sector, a fin de ver el conocimiento y la opinión de los apicultores respecto de los mismos. También se enfocaron los solapamientos de programas y actividades en los distintos niveles de gobierno.

Principales resultados

  • De 1.857 apicultores detectados inicialmente a través de los Municipios, centros y cooperativas apícolas se totalizaron 1.354 entrevistas personales.

  • Estos apicultores encuestados declaran que en el Corredor Productivo del Sudoeste se encuentran ubicadas 234 mil colmenas.

  • La producción regional declarada para la temporada 2001-2002 fue de 8.600 toneladas, dato que se obtiene de multiplicar el número individual de colmenas por el promedio declarado de cada apicultor. Valorizando el total de kilos de miel producidos a un precio de referencia histórico de u$s 0,90 por kilo, el Valor Bruto de Producción de la apicultura regional asciende a 7,5 millones de dólares.

  • El 99% de los apicultores producen miel, un 10% material vivo, 0,5% polen, 0,4% jalea real y 0,3% propóleo.

  • La mortandad anual declarada varía entre 10 y 20%, atribuyéndose hasta un 15% a motivos sanitarios. La reposición de colonias, que los apicultores realizan a partir de sus propias colmenas, es mediante la confección de núcleos (n=1.233), sin especificar si usan reinas fecundadas o celdas reales; por división (n=396) o con paquetes de abejas (n=25). Son 74 los productores que compran núcleos para reponer.

  • El recambio de reina se refiere a su reemplazo antes que culmine su ciclo productivo, por otra de calidad, desarrollada con todos los requerimientos alimenticios, ambientales y en lo posible de una genética seleccionada de acuerdo a los parámetros que para el productor sean de importancia. Al respecto, un 20% de los apicultores no realizan esta práctica y un 21% de los que dicen cambiarla, lo hacen por medio de la confección de núcleos ciegos, división de colonias o combinaciones que incluyen a ambos. En este último caso, la calidad es deficiente para un sistema de alta producción.

  • Un 16% de los productores dicen no alimentar artificialmente las colmenas y entre quienes  lo hacen, un 9% alimentan con miel, siendo esta práctica de claro riesgo para la diseminación de enfermedades.

  • Los apicultores consideran enfermedades de suma importancia a Varroasis (85%), Loque americana (75%), Loque europea (52%), Nosemosis (40%), Moscardón (33%) y Cría yesificada (24%).

  • De los resultados de la encuesta se deduce que es necesario clarificar los conceptos respecto a la importancia del recambio de reina y mostrar sus ventajas productivas; establecer la manera más adecuada de invernar, considerando que el nivel de reservas es sólo parte de ella; capacitar respecto a la finalidad, dilución y momento de suministro de la alimentación artificial. Respecto al tratamiento de enfermedades es necesario difundir respecto a la especificidad de los principios activos, dosis y cuidados de la calidad del producto.

  • El 23% de los encuestados contratan el servicio de extracción de miel, el 25% comparten la sala de extracción con otros apicultores. Predomina la extracción de miel es salas propias para el  49%.

  • El tipo de desoperculador (manual, semiautomático o automático) se ha considerado como un indicador de la magnitud y eficiencia de la sala de extracción. En la región el 34% usa desoperculadores manuales, el 21% semiautomático y el 44% automático

  • Sólo el 10% de los productores separan la cera de opérculo de la miel con centrífugas, que actúan en frío, el resto separan por calor.

  • Respecto al material del extractor, predomina el galvanizado (62%), material excluyente para el manipuleo de alimentos. En segundo lugar se encuentra el acero inoxidable (26%) y por último el epoxi para alimentos (12%).

  • La adecuación de las salas de extracción es de vital importancia a la hora de definir una estrategia en que prime la calidad del producto y debe considerarse como el punto clave de la trazabilidad del producto.

  • Según los datos registrados sólo el 65% de los apicultores las almacenan bajo techo y al resguardo del pillaje las alzas extractadas, y el 31 % las dejan al aire libre (31%).

  • En la región los tambores de miel se guardan bajo techo en el 77% de los casos, sin embargo el 15% los dejan al aire libre, poniendo en riesgo su calidad por exposición al calor.

  • El aprovechamiento de la tecnología disponible a nivel del corredor, considerando tipo de invernada, uso de antibiótico, recambio de reina, ubicación de las alzas extractadas, alimentación artificial, asesoramiento técnico, tipo de desoperculador, tipo de separador de miel y cera y material del extractor es del 48% (rango de 36% a 49%). Estos datos indican que hay tecnología de alto impacto para transferir y ajustar a condiciones locales.

Caracterización de las explotaciones

Se agrupó a los productores en segmentos o estratos para conformar grupos de estudio y analizarlos en relación a aspectos de comercialización y producción. Se tomó como parámetro principal la cantidad de colmenas que posee su explotación para analizar la escala productiva.

En función de la cantidad de establecimientos, colmenas y volumen de miel con que aporta cada estrato, se obtuvieron las participaciones relativas. Se puede observar entonces como el aporte del estrato de 51 a 300 colmenas es el mayor en todos los casos. Sobresale también un 29% de apicultores que se inician (1 a 50 colmenas), pero con un aporte bajo de colmenas y miel. 

Concepto 1-50 51-300 301-500 501-700 mas de 700
Establecimientos 389
29%
711
53%
121
9%
49
4%
63
5%
Colmenas 11.291
4%
102.509
40%
49.372
19%
29.009
11%
62.804
25%
Volumen (kg) 301.368
4%
3.446.455
40%
1.633.255
19%
1.143.065
13%
2.083.863
24%

Con respecto al rendimiento, el promedio general para el total de la región, independientemente del tamaño de la explotación es de 33 Kg. por colmena.  Los máximos valores se encuentran en los partidos de Puan (46 Kg./col.), Cnel. Dorrego (45 Kg./col.) y Bahía Blanca (41 Kg./col). 

La encuesta reveló que cuando los productores reciben asesoramiento técnico logran incrementar sus niveles de producción. También se observa un rendimiento mayor en aquellos encuestados que dicen tener dedicación exclusiva. 

La escala de la explotación no solamente se relaciona con la estructura de costos, sino también con la organización jurídica de la empresa. Los pequeños apicultores por lo general no están registrados. Los que sí lo están, lo han hecho como monotributistas, autónomos o sociedades de hecho, mientras que los de mayor escala conforman sociedades anónimas o de responsabilidad limitada. La encuesta arrojó que en la región únicamente el 23% está registrado, mientras que el 69% se encuentra sin registrar y un 8% no responde acerca de su situación. 

El canal comercial predominante consiste en ventas del productor al acopiador (85% del volumen total). La base productiva está compuesta por muchos apicultores de pequeña escala, que generalmente tienen que recurrir al acopiador para colocar su miel. Por lo general son productores sin registrar que venden su miel “en negro”. El acopiador vende la miel a firmas exportadoras (99%), y éstas a importadores del mercado externo. 

En cuanto a la exportación, los costos logísticos resultan menores por Bahía Blanca que por Buenos Aires. La utilización de este puerto se traduciría en un mayor Precio Interno de Exportación al Productor. Por otro lado, el nuevo servicio de contenedores por el puerto local (a través de la Compañía Libra) abre la posibilidad de reducir los costos por contenedor para las exportaciones con destino a Europa y a Estados Unidos. Esta leve mejora, es apenas el comienzo de un proceso que puede desembocar en fuertes en importantes reducciones de costos y calidad de servicio; en la medida que crezca en volumen por el lado de los demandantes (cargadores) y en el grado de competencia, por el lado de los oferentes (transportistas).

En la elección del canal de comercialización, las razones más fuertes de los productores para vender a un acopiador son el pago contado y la comodidad de la operación, a pesar de saber que no es tan redituable como fraccionar. 

Dentro de las alternativas de comercialización posibles, la más factible de implementar en el mediano plazo para mejorar la rentabilidad de los productores es la exportación de miel diferenciada a granel, primeramente utilizando los canales tradicionales y luego exportando en forma directa. El fraccionamiento y venta a supermercados puede darse en el largo plazo, luego de haberse posicionado en los mercados externos.

El papel de la integración

Con una estructura productiva atomizada, el sector apícola encuentra diversas dificultades en el intento por ser competitivo y mejorar los márgenes, fundamentalmente asociadas a la necesidad de reinversión para alcanzar la escala mínima rentable, la asunción de compromisos que impliquen cierto grado de regularidad y la necesidad de financiamiento.

En principio, la integración de productores posibilita un mejor desempeño al superar las restricciones impuestas por la baja escala que caracteriza a los pequeños productores.  Se pueden mejorar aspectos relacionados con el acceso a la información, tecnología, nuevas posibilidades de comercialización, nuevas formas de gestión de negocios.

La implementación de un esquema asociativo para productores apícolas en la región debería contemplar tres requisitos indispensables en forma prioritaria:

  • Definición de un objetivo común en torno al cual, se pueda armonizar objetivos individuales. Este objetivo común será lo que le dará cohesión al grupo, es decir, será su razón de ser.

  • Maximización de la eficiencia individual y nivelación de los niveles de eficiencia de los integrantes de la asociación.

  • Establecimiento de reglas claras de funcionamiento que contemple un esquema de incentivos bajo la forma de premios y penalizaciones. Es importante que se generen dentro del grupo incentivos a cumplir con lo pactado y penalizaciones por no hacerlo.

Estrategia propuesta para el desarrollo de la apicultura regional

El objetivo central consiste en el desarrollo del sector apícola regional sobre la base de un volumen creciente de exportaciones y una permanente mejora en los márgenes de rentabilidad de las empresas en el sector. Tras este objetivo subyacen en concordancia, otros objetivos más específicos, de impacto en el sector y la región, que se han agrupados según cinco temas, que están íntimamente relacionados.

  • Mejorar la eficiencia de las empresas apícolas

  • Incorporar procesos de aseguramiento de la calidad.

  • Facilitar la integración horizontal

  • Facilitar la integración vertical

  • Disponer de planes de negocios de exportación

La oportunidad de crecimiento se funda en las buenas perspectivas para la demanda internacional de productos apícolas diferenciados. El proyecto intenta capitalizar la tendencia creciente al consumo de productos sanos, observada en los países con mayor poder adquisitivo. Este es el caso de la Unión Europea, América del Norte y Japón. En todos estos mercados, adquiere importancia cada vez mayor en la demanda de productos alimenticios, los conceptos de calidad e inocuidad. Por otra parte, en estos mismos mercados, comienzan a observarse barreras al ingreso de productos sin calidad certificada. 

La posición competitiva de la producción regional se asienta en la actualidad sobre dos pilares principales: uno de naturaleza estructural, la aptitud natural para la producción de mieles de alta calidad, y un segundo factor, el elevado tipo de cambio, más relacionado con razones coyunturales.

 

Por mayor información:
Lic. Graciela Rodríguez
INTA - EEA Ascasubi
grodrig@luronet.com.ar
Lic. Martín Goslino
CREEBA
mgoslino@creebba.org.ar

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